blog action day 2008: poverty
Recién me llegó un mensaje para participar nuevamente en el Blog Action Day 2008. El año anterior el tema fue la ecología y este año será la pobreza.
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G.
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1:30 a.m.
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Labels: aquí nos tocó vivir, blog, blogósfera, cambios, changes, cibernauta, enfermedades, favoritos, guerrilla, humanidad, move your ass, mundo, participación ciudadana, una estadística más, vida

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G.
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1:07 a.m.
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Labels: aburrición, cine, cirugía plástica, coach potato, enfermedades, fotos, gustos, mis neurosis, noches, películas, tv
En todos los años que llevo de tener gatos, debo decir que siempre he sido el blanco de ataques, rasguños y mordidas en todas partes del cuerpo. Las heridas van sanando sólo para ser remplazadas inmediatamente por nuevas marcas. Sin embargo, ninguno de mis gatos había llegado a este punto. Hace un rato Benito casi me arranca el pulgar derecho. Aún me duele mi dedito y creo que tendré que inyectarme una vacuna contra el tétanos o algo así.
En favor de Benito (y del resto de mis gatos) debo decir que todos estos ataques siempre son resultado de juegos y cariños que suelen ir bien con mi naturaleza S&M. En esta ocasión el pobre Benito se vio atrapado: se le atoró una patita en la puerta especial que hay en la cocina y por la que mis gatos pueden ir al jardín cuando quieran. Empezó a gritar desesperadamente y yo me acerqué para ver qué pasaba y ayudarlo. Al intentar zafarle la patita de la puerta, se lastimaba más y, mientras yo jalaba la puerta para abrirla y desatorarlo, él empezó a morder (MORDER) mi dedo, que era lo que más tenía a mi alcance.
Él ya se recuperó, aunque estuvo cojeando un poquito. Yo soy la que está adolorida y mi dedo está algo amoratado y MUY hinchado.
¿Alguna vez, querido lector, ha sido atacado por su mascota? ¿Qué le han hecho?
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G.
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8:56 p.m.
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Labels: amenaza, Benito, enfermedades, gatos, heridas, SM, vacunas
Quería actualizar este blog antes de que terminara marzo. Pensaba que al dejar todos los comentarios atrasados posteados en el primer trimestre del año, todo sería más claro, podría continuar con nuevos posts sin pendiente alguno. Pero ni modo, no fue así. Creo que es una labor que dejaré para estos días de asueto ya que, como ya va siendo costumbre, no voy a salir de vacaciones. Aunque debo confesar que en Semana Santa prefiero quedarme y disfrutar de la ciudad que queda casi vacía de los provincianos que en estas fechas regresan a sus ciudades natales para visitar a sus familias. Quizá este sería el momento ideal para realizar un censo sobre la población 100% defeña, con todo y que algunos también salen a visitar las saturadas playas mexicanas en estas fechas.
De momento igual quería dejar este post con el cartoon de Doug Savage que me recuerda a varios familiares y sus variados y pintorescos problemas gástrico-digestivos. En particular, a mi madre que estos días tendrá que realizarse un par de estudios esofágicos, no muy placenteros y eso sí, muy caros. Ya sólo nos queda reirnos un poco.
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G.
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4:49 p.m.
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Labels: enfermedades, mutantes, Savage Chickens
El fin de año me sorprendió con una gripa terrible. Bueno, ya ni siquiera sé si fue gripa o algún virus extraño de este nuevo milenio. El caso es que desde el 26 tuve que permanecer en cama porque la fiebre no me abandonaba. Las anginas las tenía como huevos atorados en la garganta y difícilmente podía abrir la boca. Aunque no importó mucho ya que lo que más he ingerido durante días han sido toda clase de pastillas y remedios caseros para tratar de aplacar el dolor y las molestias de la garganta. Tomé pastillas para bajar la fiebre, para evitar la tos, para disminuir el dolor, para desinflamar las anginas para adormecer la garganta y -por supuesto, mis ya consabidos lexotanes que me ayudaban a relajarme un poquito por las noches.
Ah, las noches. Terribles noches en que prácticamente no dormí. Sentía tan congestionados los bronquios (o pulmones o bronquiolos o lo que fuere) que no podía acostarme por completo. En cuanto me ponía en posición horizontal, se me empezaba a bloquear la respiración y me producía automáticamente una tos francamente desagarradora. Así que todos estos días he permanecido recostada sobre almohadones, tratando de mantener el pecho en una posición lo más verticalmente posible para no oprimir la laringe y poder respirar un poco mejor, sólo un poco mejor. Lo último que he hecho es poner un humidificador en mi cuarto. Me lo han recomendado (algo tarde) para que mis vías respiratorias se mantengan húmedas y se facilite la expectoración (misma que ya he provocado también con diversos jarabes). Todo diciembre he tenido encendido un calentador de aceite en mi cuarto y parece que eso ha resecado mi nariz más de la cuenta.
Ahora parece que todo va bien. Ya me siento mejor que hace unos días y mañana por fin saldré de casa a terminar unos pendientes que dejé botados. Además, esta semana ya retomo por completo el trabajo y las clases. De tanto estar enferma en cama casi no sentí las vacaciones, pero la verdad ahorita sólo quiero reactivarme. No tengo idea cómo he aguantado estos días acostada sin que me duela más el cuerpo (bueno, supongo que con tanta pastilla se me paralizó un poco el sistema nervioso).
Ahora bien, no se engañen, por supuesto que festejé en grande el año nuevo. Pero eso ya será tema de otro extenso y detallado post.
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G.
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11:51 p.m.
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Labels: cama, enfermedades, jarabes, pastillas, virus

Diciembre fue un mes de difíciles y angustiosos días. Primero, mi abuela atravesó por varios estudios y pruebas médicas que auguraban oscuros resultados. Es importante hacer notar que por tradición familiar -ignorancia familiar, debiera llamarla- todos solemos automedicarnos si nos sentimos mal o de plano preferimos ignorar algún extraño síntoma del que nos percatamos hasta "ver qué ocurre", deseando que en pocos días esa rara mancha, ese punzante dolor de cabeza o el entumecimiento de las piernas desaparezca por sí solo. Realmente, pocas veces ocurre así y cuando ya decidimos acudir a un médico especialista, suele ser tarde: ya hay que hacer numerosos estudios, recurrir a dolorosos tratamientos o de plano resignarse a ser diagnosticados con alguna enfermedad o padecimiento que ya no es reversible.
En esta ocasión, todo terminó en una cirugía menor y grandes sustos, pero afortunadamente parece que todo está bien. Claro está que todo esto quedará como una gran llamada de atención al cuidado de la salud. Por lo menos ahora, mi abuela contará con muchos pares de vigilantes ojos asegurándose de que tome sus medicamentos (los correctos) y siga las instrucciones médicas al pie da la letra.

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G.
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8:56 p.m.
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Labels: abuela, cirugía, diabetes, enfermedades, gatos, problemas renales, veterinario